Consultoría de comunicación reputacional, ¿por qué la necesitas?

comunicación reputacional

La comunicación reputacional para mí es un verdadero mantra. Porque no concibo que la comunicación del sector porcino esté completa sin tener en cuenta los factores que afectan a la salud de nuestra reputación y así poder trabajar en consecuencia.

Lo vemos casi cada día: la reputación de personas públicas, marcas, empresas, instituciones, etc. sufre golpes que hacen que se tambaleen sus estructuras. Recuperarse de los daños es complicado, más todavía más si no hay detrás una buena estrategia de comunicación que trabaje desde la prevención de males mayores.

En el sector porcino tenemos mucha experiencia (desafortunadamente) en cuestiones de ataques a nuestra reputación. Por ello dedicar esfuerzos y conocimiento a que nuestra comunicación sea efectiva a nivel tanto preventivo como de acciones durante una crisis es más que importante, es vital.

Contar con un buen servicio de consultoría especializada es la solución que muchas empresas y profesionales buscan para trabajar su comunicación en ese sentido.

Pero vamos a ir desgranando es tema para situarnos.

Los riesgos de nuestra reputación

Algunos de los riesgos a los que estamos expuestos en el sector porcino son:

  • Cambios en las tendencias en alimentación, cuando implican campañas en contra del consumo de carne. De sobra somos conocedores de cómo estas campañas entrañan desinformación del tipo: “la carne de cerdo no es sana”, “no es sostenible”, etc. Estos ejemplos del tipo de ideas y conceptos erróneos que dañan nuestra imagen y reputación.
  • Ataques de grupos animalistas. Este es el caso más duro por el impacto que representan en cuanto a la rapidez con la que se viralizan las imágenes y declaraciones de estos grupos. Su intención es claramente la de desprestigiarnos.
  • Posibles problemas de seguridad alimentaria. A pesar del los rigurosos sistemas de trazabilidad de la carne, de los derivados cárnicos y del esfuerzo e innovación que se invierte en el sector, no hay que bajar la guardia. Siempre hay que estar preparado ante la posibilidad de que se pueda dar una hipotética crisis sanitaria.
  • Falsas creencias sobre el bienestar los animales. Las ideas falsas sobre el cuidado de los animales en las granjas, los bulos sobre malas prácticas en el manejo, etc., hacen daño. También la tendencia a “humanizar” a los animales es un riesgo potencialmente más dañino de lo que en un principio se pueda pensar. Esto es debido a que entran en juego las emociones y creencias en detrimento del criterio racional.
  • Desconocimiento general sobre lo que hacemos y cómo lo hacemos. Este punto es quizás la clave de todo. El núcleo de muchos de los riesgos que nos acechan. Y es que el desconocimiento por parte de la sociedad de nuestra labor en todos los eslabones de la cadena del sector nos hace vulnerables. Es cierto eso que dicen de que aquello que se desconoce genera rechazo y/o temor. En nuestro caso es bien palpable que muchas de las desinformaciones que nos impactan negativamente tienen, en buena parte, su raíz en un absoluto desconocimiento de la realidad del sector.
 
 
 

¿Qué podemos hacer?

Ahora que hemos visto los principales riesgos podríamos pensar que algunos se producen de forma “puntual”. Y lo entrecomillo porque tenemos que tener la mentalidad de que el riesgo siempre está ahí, porque el impacto que genera hace daño a largo plazo y de manera nada puntual.

Ser conscientes de esto y de la necesidad de implementar la comunicación reputacional como una herramienta viva de la que depende la buena salud de nuestro prestigio es fundamental. De hecho, de la misma manera que no se nos pasa por la cabeza obviar las medidas de seguridad para trabajadores y animales, la comunicación tiene que tener su propio plan.

comunicación reputacional

¿Por qué una consultoría de comunicación reputacional?

La comunicación no es sencilla de trabajar, eso es cierto. Cuando no se dispone del tiempo, de los conocimientos y recursos para llevarla a cabo se convierte en un aspecto del negocio que muchas veces se ve desatendido.

Y ya no estamos hablando solo de trabajar la autoridad, la imagen y la visibilidad de las empresas y profesionales, ¡ahí es nada! Ya hemos visto lo importante que es no quitar ojo a las posibles crisis que puedan llegar, a su gestión y su prevención.

Poder contar con un una estrategia diseñada por un consultor profesional, un experto que conozca a fondo el sector, sus peculiaridades y las amenazas que le pueden afectar se convierte en una inversión. Y esta inversión no solo va a repercutir en la empresa que contrata este servicio, sino que también se traduce en ese granito de arena que va a hacer fortalecer la reputación de todo el sector.

Esa estrategia a medida dará lugar a la mejor prevención y gestión de crisis de reputación que reforzará la autoridad del negocio.

Las fases de una consultoría de comunicación reputacional a medida

Los principales pasos serán los siguientes de este servicio serían los siguientes:

  1. Una primera toma de contacto donde la empresa ponga sobre la mesa el estado de su comunicación con total transparencia. Se trata de localizar cuales son las necesidades realizando un análisis en profundidad, de ahí que sea muy importante aportar la mayor información posible.
  2. Todos los datos obtenidos durante el análisis se procesan para poder obtener un mapa de la situación con el problema (o problemas) y las necesidades estratégicas a cubrir.
  3.  Se elabora un plan a seguir en base a las soluciones propuestas por el experto tras el proceso de toda la información.
  4. La hoja de ruta establecida se presenta lista para que sea la empresa quien lo implemente con las indicaciones oportunas. La estrategia de comunicación reputacional estará a punto.

Para la puesta en marcha las opciones pueden ser varias, ya que la implementación podrá llevarse a cabo de forma interna, contando con la ayuda de un colaborador externo o de manera totalmente externalizada.

 

En todo el tiempo que llevo ofreciendo mi servicio de consultoría lo que más aprecian los clientes es que conozca el sector por dentro como veterinaria que soy. Por eso hablo siempre de que la mejor opción es que tu consulto/a conozca a fondo cómo trabajamos, como nos comunicamos y la nuestra forma de hacer las cosas.

¿Te ha resultado interesante este post? Déjame un  comentario o mándame un email y vemos cómo puedo ayudarte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *